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La marca coreana ha estrenado esta temporada importador nuevo, y ha tenido la suerte de disfrutar de una novedad de la fábrica realmente esperada por todos: la primera cruiser de la marca, y la más grande fabricada por ninguna marca de ese país.
Ya en los salones invernales pudimos ver en los stands de Hyosung los primeros prototipos de un modelo cruiser de cilindrada media con un aspecto realmente espectacular. Viendo, por un lado, que su gama de custom se vendía bien, y por el otro que se acababa de presentar una gama sport de bicilíndricas en V, pues era una ecuación fácil de despejar: custom de gama media con el motor que ya tenían. Pero lo que más llamó la atención fue su estilo y diseño. Estaba claramente inspirado (calcado, dirían los más ladinos) en la ya legendaria V-ROD de Harley, lo cual no era nada normal en las marcas nacientes del extemo oriente, que suelen tender a diseños mas conservadores especialmente en motos “grandes”.
Bueno, pues ahí quedó la cosa hasta que recibimos, un caluroso día de este verano, la invitación a la presentación de la nueva Hyosung Aquila 650.
Por casualidades de la vida, la actual importadora de Hyosung fue en su momento también de Harley, y como anécdota nos comentaron que es la única del mundo que trabaja con dos rivales encarnizadas y directas en su país de origen, Corea, como son la que nos ocupa y Daelim. Esto no pasaría de ser un comentario curioso si no fuera porque con la explosión de ventas de la convalidación, entre otros motivos, las dos marcas han disparado sus ventas en España. Y fue precisamente Onetron, la importadora española, una de las que más forzó el desarrollo de la Aquila 650. Además de cubrir un segmento que actualmente no tenían, las ventas de las Aquila “pequeñas” de 125 y 250 habían ido realmente bien en todo momento (la primera ahora no se vende, se despacha), lo que demostraba que había un segmento de público que recibiría bien un modelo de mayor cilindrada, prestaciones… y líneas más modernas.
Así, pudimos ver los pasos del diseño y se nos explicó como los chicos de la marca habían “explorado” el mercado en los distintos salones, llegando a la conclusión de que la tendencia del mercado “cruiser” es el de buscar motos con diseño ya no tan clásico como antes (en parte gracias al éxito de la V-Rod). También, que el cliente potencial busca algo de tecnología, tranquilidad pero ciertas prestaciones en el motor, y que éste sea V-2, claro ¡Eso siempre! Todo lo que necesitaban de motor ya lo tenían con el que actualmente se comercializa en las Comet GT, aunque debidamente retocado para ganar bajos y medios, bajando la potencia de unos 77 declarados a unos 71 que tiene la Aquila. Y el diseño… pues el diseño era cuestión de jugar sobre seguro. Tras las explicaciones técnicas, de mercado y tal y tal, llegamos al momento que esperábamos. Bajo una lona se adivinaban las formas de la Aquila, y allí la vimos.
“¿Qué es lo que funciona en el mercado y la gente quiere?, pues eso hay que hacer”, debieron pensar en el departamento de diseño. Efectivamente, recuerda a la micronésima de segundo de verla, a la V-Rod., Y eso sea dicho con el mayor de los respetos, porque si alguien no se acuerda, que le venga a la mente lo que hicieron los japoneses al principio: copiar, pero bien. Eso es más o menos lo que se ha hecho en esta ocasión, y también bien, o eso parece. La presentación fue estática, porque sólo se han producido hasta este momento 10 unidades para todo el mundo, y había tres en Europa en el momento de esta presentación: una en Alemania, otra en Francia y la otra España.
Ya se nos avisó de que la terminación de esta unidad no es la de serie, porque sólo eran motos “para enseñar”, no para homologar. Pero ya os puedo adelantar unas cuantas cositas.
Lo primero es que a nadie le pareció nada fea, sino más bien lo contrario. O sea, que lo del diseño parece que lo han solventado bien. La máxima de coger lo mejor de la competencia se ha llevado a rajatabla, como una horquilla invertida de 41 mm, el cubre faros y torreta similar, de nuevo, a la V-Rod, o el masivo y bonito escape 2 en1 hermano gemelo univitelino del de la Yamaha Warrior 1700. Como da la casualidad que ahora mismo estoy probando precisamente una Comet 650 R, tenía curiosidad de comprobar si el motor sonaría suficientemente “auténtico” como para pasar la prueba del “cruiserman” en el bulevar de moda. La arrancaron y efectivamente suena muy, muy ronco, potente y poderoso. El trabajo en motor y escape se deja notar, el menos a este respecto.
Segundo es que esta Aquila está trufada de detalles que auguran un buen funcionamiento. Por ejemplo, transmisión por correa, en la mejor tradición Harley, y solo imitada en el segmento por la Kawasaki Vulcan 500. También tiene estriberas regulables en cinco centímetros, cuadro digital con la misma información que el de las “sport” Comet a excepción del tacómetro. Las gomas son de 120 delante y 180 detrás, con lo que el aspecto masivo necesario en el segmento está asegurado. Y el agarre con el suelo también
Y tercero y último es que dice ser más potente y ligera (esto lo aseguramos, porque la pudimos mover en parado en más de una ocasión) que la competencia directa, entre la que está la Yamaha Drag Star 650, la Honda 750, la Suzuki 800, ninguna de las cuales baja prácticamente de los 8000 euros. Y la Aquila costará 6239.
A falta de probarla, la verdad es que la impresión fue más que favorable, por muy abominable que les parezca esta conclusión a los más puristas del cromo y el mundo custom. Por cierto, para lo que quieran iniciarse en el mundillo de los asientos bajos y los manillares altos, existe un kit de limitación para los primeros años del A.
La fabricación comienza de forma inmediata, pero la comercialización será a partir de Septiembre u octubre. Dicen que de momento piensan traer unas 1000 unidades para la temporada que viene. Pues no se yo si se quedarán cortos….
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