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Todos estamos de acuerdo en que Harley es una marca emblemática, mucho más que una marca de motos. Todos la conocemos porque famosos actores de Hollywood salen rodando con ellas en sus películas, como es el reciente caso de Cerdos Salvajes o un mes antes El Motorista Fantasma … pero 15 años antes surgió una película y un personaje que marcaron un hito en la historia del cine y, sin duda, en la historia de Harley Davidson. Como todos os podréis imaginar se trató de Terminator 2, una película de James Cameron (que por cierto, años más tarde dirigiría la película más taquillera de la historia del cine, Titanic) y en que el actual gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, era un cyborg con más músculo que una final olímpica de halterofilia proveniente del futuro. Bueno, como seguro que os sabréis la historia y habréis visto la película, a no ser que hayáis estado aislados del mundo en una tierra remota los últimos lustros, no hablaremos del guión si no de una de las secuencias más famosas de todos los tiempos: la persecución en moto en que “Schwarzi” rescataba el chico de ser atropellado por un camión que conducía el Terminator malo , que por cierto era un “tirillas” con menos masa muscular que Woody Allen pero, eso sí, con muy mala leche. ¿Y cuál es esa moto?, pues ni más ni menos que la primera, mítica e inimitable Fat Boy.
La representación rodante de cómo han de ser las cruiser, las Softail más puras: bajas, largas, anchas y con ruedas gordas. Como toda la gama Harley se ha ido mejorando y modificando con el tiempo , pero manteniendo como premisa básica mantener las líneas generales y ese aspecto inequívocamente “Fat”. Para este 2007 los cambios internos son bastante importantes, como en todo el resto de la gama Big Twin, y realmente también cuenta con bastantes modificaciones estéticas… pero como siempre podrás reconocerla a distancia. Es, posiblemente, la Harley por excelencia.
En un modelo así, siempre conviene recordar su historia y sus orígenes. A principios de los 90, en un momento en que las custom japonesas empezaban apretar en un mercado que hasta ese momento había sido explotado en exclusiva y con éxito por Harley, los americanos prepararon uno de sus modelos de “golpe de efecto” que sacar cada cierto tiempo. Así crearon un modelo musculoso y bonito como pocos en la historia la que nos ocurrió más que darle el nombre de una de las bombas atómicas que fue lanzada en el bombardeo del Enola Gay sobre Hiroshima y Nagasaki. Desde luego se puede considerar como políticamente incorrecto, muy incorrecto, pero desde luego fue todo un éxito y marcó un antes y un después la historia de Harley.
Sin duda el cambio más importante para esta temporada ha sido el nuevo motor Big Twin. Este año, como os comentamos el momento de su presentación a las orillas de un precioso lago italiano, Harley-Davidson presentó el nuevo Twin Cam 96/96B, un motor Big Twin (que es como se denominan a los mayores motores usados por Harley en cada momento) de 1584 cc.
Este nuevo motor Twin Cam 96, denominado así por su capacidad en pulgadas (el anterior era un 88, o sea, 88 pulgadas cúbicas) aumenta la potencia y, lo que sería más importante en una custom, el par motor que mejora en un 19% a todos los modelos “grandes” de la marca, lo que es lo mismo que decir de las gamas Dyna y Soft ail y Touring.
Pero no solamente importa que el incremento de potencia, que como siempre en Harley no se declara, sino que hay un evidente cuidado en mejorar el tacto y la progresividad en motores que destilan personalidad y carisma, pero que muchos usuarios potenciales consideran demasiado rudas de manejar y pilotar. Cuestiones como el arranque o las vibraciones han sido cuidados ajustando el montaje de terminación como nunca en estos modelos, además de rebajar el peso interno de elementos móviles como bielas, pistones, etc. La receta infalible para afinar el funcionamiento de un motor de gran cilindrada unitaria como son, sin duda, los Big Twin.
Otro detalle muy importante. Todas las excelencias que éste nuevo propulsor se completa con un nuevo sistema de cambio: la transmisión Cruise Drive de 6 velocidades que ya pudimos ver en el 2006 aplicada a la gama Dyna. Aparte su funcionamiento infinitamente más suave y menos “coceador” que el anterior, también se ha suavizado un 10% el funcionamiento de la maneta del embrague, algo bastante importante si no tienes un antebrazo digno de un campeón de pelota vasca. Ésto se ha conseguido gracias a una nueva desmultiplicación y a un nuevo tratamiento de la camisa del cable.
Y aún que siempre Harley ha sido considerada una moto para chicos “malotes”, en los últimos años no cesan de parecer elementos en las motos y campañas para los usuarios para dar una imagen más cívica y popular. Por eso, se ha cuidado especialmente el sonido y las emisiones, para que se mantengan siempre dentro de los parámetros “aceptables” socialmente. Las emisiones se controlan en gran parte gracias a la inyección y sus sucesivas evoluciones, pero en cuanto al sonido este año o tra de las grandes novedades es la incorporación de un innovador y sofisticado sistema activo de tecnología de admisión y escape, que mejora notablemente la potencia, el par motor y la calidad del ruido, al tiempo que cumple la normativa europea relativa a emisiones y ruido. Se trata de una válvula colocada entre los escapes que se mantiene cerrada en las primeras marchas, que son las que se suelen usar en ciudad y recorridos cortos (o sea, donde puede haber viandantes y ciudadanos que se puedan quejar del rugido de los grandes bicilíndricos) y que se abre en las noches más largas para dejar respirar bien al motor en carretera.
Después de tantos datos técnicos y comentarios sobre motores, electrónica y otras zarandajas, vamos a lo que vamos: a darnos una vuelta en una moto que “mola mazo” a juzgar por cómo consigue traer todas las miradas allá por donde vayas , allá donde la aparques, y eso que contamos con que los colores de la gama son bastante discretos con que desde luego elegantes y realmente bonitos. Por ejemplo, nuestra unidad de pruebas en la de un azul claro eléctrico que, aunque personalmente tengo que reconocer que me encantan las motos de colores más llamativos, me pareció totalmente acertado porque combina una gran elegancia la estética retro de casi toda Harley (exceptuamos a las V- Rod, claro) con un más que evidente atractivo. Está muy bien resuelta, vamos.
Al arrancar la encuentras la primera buena sorpresa. A pesar de los datos dados sobre el “acallamiento” del motor, que según algunos podrían haber derivado en la desaparición de gran parte de la personalidad de estas motos, la verdad es que se ha conseguido un compromiso perfecto. Sigue teniendo es el tronar tan característico, pero mucho más redondo y menos estridente. Desde luego, seguirás sabiendo es hacer una Harley en cuanto la oigas venir.
En marcha notas del cambio mejorado un mundo. Solamente ya metiendo primera te das cuenta de cuánto mejora del ajuste de la caja de marchas. Con mucha más progresividad y eficacia logra subir el motor de vueltas hasta el punto que te toca meter la siguiente marcha, e igual en las reducciones que era sin duda uno de los grandes ritos a aprender cuando se montaba en una Harley de la generación anterior: aprender a bajar marchas.
En cuanto a los frenos se portan perfectamente con lo que esperas de una customde esas características. No es ni mucho menos una deportiva, pero frena cómo y dónde quieres, y además con una buena progresividad con lo que el peligro de bloqueo desaparece . Otro cambio que no hemos citado anteriormente es la instalación de una rueda trasera de unos gigantescos 200 mm de ancho, lo que mejora ostensiblemente la estampa de una moto que basa todo su encanto y belleza estética, pero además ahora logra tener más agarre y capacidad de inclinación.
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